sábado, 19 de julio de 2008

Volviendome más sensible


Hace un tiempo tuve el agrado de conocer a Diego, una persona especial cuya profesión es la de policía.
Lamentablemente y con familiares de esa profesión, empezamos a hablar pero mis prejuicios no me abandonaban, lo tenía "en la mira" por que pensaba que era UNO MAS. Sin embargo, el tiempo y las charlas con él, no sólo me han demostrado lo contrario sino que mis prejuicios se desvanecieron, quedando la sinceridad de por medio.
Entre todas las cosas que hablé con él, hubo algo que me quedó muy grabado y hoy lo quiero compartir con ustedes. El me enseñó que detrás de ese uniforme tan manchado, tan repudiado, tan desprestigiado por mucha gente, HAY PERSONAS. Esas personas que hacen la diferencia, que se juegan por uno, que dejan de lado su familia para velar por alguien mas, que tienen vocación real con o sin uniforme. En fin... personas!
Parece una tontería pero nunca me puse a pensar, cuantas veces paso cerca o al lado de alguno y nunca los saludo, son como parte del decorado, como digo yo. Pero es increíble, desde que él me lo dijo, me quedó tan grabado, que fue como si me hubiera caído un balde de agua en la cabeza. Mi visión hacia ese uniforme ha cambiado, no puedo decir un 100%, pero si mucho.
Mirar desde otros ojos una misma situación, ayuda, saber que detrás de esa vestimenta hay chicos del interior, de la provincia, que tanto bien le haría que uno se detuviera a charlar o simplemente saludarlos... en fin.
Reflexioné y me di cuenta que no cuesta nada, que lo más importante es ser mas blando, mas plásticos cada día, que las personas que llegan a nuestras vidas no son otra cosa que caminos para abrirnos los ojos a nuevas formas de vida, para respetar, para valorar...
Doy gracias a la vida de tener, por lo menos a veces, chispazos de conciencia que me devuelven a la realidad y no dejan que me sumerja en la frialdad de la rutina ni en la estupidez de la vida material.

Gracias Die por tus palabras! Me calaron muy hondo!

No hay comentarios: